noviembre 27, 2012

AD LIBITUM

Juguemos a descubrirnos, a desgastarnos, a recorrernos. A que aceleras mis latidos mientras descansas sobre mi pecho. Juguemos. Prometo no quemarte con mi cabellera de fuego, quizás sí endulzarte con besos que inventé sólo para ti. Quiero tener la certeza que sonríes al recordarme, que intervienes en mis perversiones mientras te adueñas de mis piernas.

*Coautoría con @LaBergman_

noviembre 26, 2012

DILATADA

Fue bonito mirarte a través del vidrio que nos separaba. Creo que podría enamorarme de tus ojos, siempre y cuando fijen su encanto estando encima de mí. Si quisiera, te haría mío. Te haría mío si no quisiera alimentar a diario los esquemas armados con aquel que quizás nunca veré.

noviembre 22, 2012

900 ALGO.

Desde esta noche dejaré la ventana abierta. No porque quiera que al menos la brisa acaricie mis muslos. No porque así sea más fácil imaginar que entras. Pero sí para dejar salir mis ganas de arroparme con tu huesuda anatomía. Quizás lleguen hasta donde vives y...

noviembre 15, 2012

PRETEXTO

Estaba decidida a darte la espalda en la cama porque, pese a estar enterado de lo mucho que odio que me hables de forma imperativa, continúas dirigiéndote a mí como si me dieras órdenes. Sin embargo, hubo algo en ti que derritió mi ceño fruncido y, prácticamente, me obligó a acurrucar mi pequeño cuerpo al tuyo. Esta vez me hiciste sentir segura. A lo mejor fue el tono celoso que atribuí a tus palabras. Simplemente, me dieron ganas de desnudarme y amarte. Estuve a punto de desistir de la escenita que ya había bosquejado en mi cabeza y, creo que te diste cuenta con mi actitud. 


—Anoche te luciste, pero no puedo dejar que actúes como mi padre. Lo siento, hoy no habrá desayuno para ti.

noviembre 13, 2012

PARA-LELA


Otro día de estar atontada viendo cómo lo que dices se desvanece mientras me río del cuento de mi amiga la que siempre tiene algo que contar. Sí. La misma que tumbó la cama del vecino de lo duro que le estaban dando. Se le escucha feliz a la muy degenerada. Lo merece, supongo. ¿Y yo qué? Estoy algo cansada de desvestirme cada noche frente a tus ojos. No es suficiente con imaginar tu cara de imbécil mientras asumes que lo mejor que puedes hacer es dejar enfriar el café mientras los encajes bajan. ¿Y si no pasa nada de lo que nos hemos prometido? ¿Y si superas mis expectativas? ¿Y si nos arrepentimos de haberle dado forma a lo que debió permanecer intacto? ¡Ay no! ¿Y si mejor me callo? Esta noche no planeo irme a dormir con tu respiración en mi espalda. ¡Qué carajos! Yo lo que quiero es que a nosotros también se nos desprendan los largueros de la cama.

noviembre 08, 2012

FRACCIONADA

Andrea sacó las llaves del bolso, entró a su casa y, se sintió tan ajena que, tras dejar las cosas y quitarse el uniforme, decidió que lo mejor era salir a caminar. Había tenido un día como todos los demás. Aburrida de vivir de un oficio que cada día odiaba más, sacó el primer cigarrillo. ¿Recaer en el vicio? ¿Qué más da? Al fin y al cabo no tenía quién se sentara a su lado para decirle que moriría de cáncer. Caminó con la mente en blanco, contando los vehículos que pasaban a su izquierda y regando cenizas por la derecha. 

No hacía mucho Roberto la había dejado embarcada en un romance lleno de mentiras y con ganas de volcar en él todo el amor que había guardado por tanto tiempo. A lo mejor estudiar otra carrera le ayudaría. Manteniendo la mente ocupada se olvidaría poco a poco de sus frustraciones actuales y, a punta, de parciales y entregas, se estresaría por ideas valiosas. 


El sonido de notifiación la trajo de vuelta al sillón. Lo cierto es que, Andrea no salía nunca. Ni a fumar, ni a purgar sus penas, ni a diluir en lágrimas su tristeza. Andrea sólo se sentaba frente a una ventana a mirar cómo su alma se iba de paseo mientras llegaba la hora de ir a dormir.

noviembre 04, 2012

INSUFICIENTE


Reunión familiar. De esas en las que la conclusión final, aparte de "eres el vivo reflejo de tu mamá", es que tragarse las palabras también cuenta como autoflagelación. El tío que no recordaba, los primos que no conocía, el abuelo que nunca llama y toda esa gente feliz que comparte y recuerda. Me siento ajena. Qué bonitos se ven, siendo más familia de todos y dejándome sentada en la silla de la esquina pensando estupideces. 

No es fácil ser muy mayor para unos, muy pequeña para otros. Consecuencia de los 20 años que se llevan mis padres, supongo. Tampoco es agradable ser muy mala para unos, muy mojigata para otros. Consecuencia de la diferencia de ideología de mis padres, supongo. No es grato ser la única con el cabello rizado en la familia y responderle tan seguidamente a las tías viejonas que no pienso echarme la cremita para relajar las hondas. Consecuencias de la genética, seguramente. 

Cranear un post durante todo el agasajo familiar y desarmarlo ante una mala noticia. Que el cáncer le volvió al familiar que me meaba cuando usaba pañales. Mala vaina. Querer llorar y no hacerlo por no quedar como la recién conocida prima sensible de toda esa gente alegre. Miro por la puerta, quiero agarrar un taxi. Me quiero ir. ¡Me jodo! Por ser tan desubicada y haberme perdido en el camino no me lo van a permitir. 

Llegar a la cama y llorar. Calmarme y pensar: "¡Wow! Qué bonita soy. Hasta después de llorar me veo bien." 

Gracias, vida, por mis padres.

octubre 23, 2012

PERIPECIA


Una pareja besándose, un grupo de carajitos fumando a escondidas, otra pareja besándose, un árbol enorme, la vieja gorda paseando al perro, el papá sacando al hijo, una pareja besándose, gente que trota en sentido contrario. Nuevamente, una pareja besándose... Y así hasta que me aburra de dar vueltas en este parque. Alguien debió decirme que la mente no se ejercita cansando el cuerpo. Otro árbol. Y otro. Como para venir hamaca al hombro y colgarla. Me distraigo. Tropiezo. Me debato entre besar a un desconocido e interrumpir a unos enamorados armando escena de celos. Todo es cuestión de azar. ¿Quién carajos me dijo que mi vida es interesante? Se me corta la respiración, no precisamente por amor. ¿Será que este físico tan vuelto mierda me hará quedar como una vaca muerta? ¡Ay jueputa! Es que ya dí por sentado que me vas a sacar de la sequía. Cierto que cuando uno desea mucho algo, ocurre. Enfocaré mis energías en pensar en ello. ¿Cuáles energías? ¿CUÁLES ENERGÍAS MALDITA MASOQUISTA QUE TROTA EN CONVERSE?

octubre 18, 2012

PRECIPITADA

¿A dónde fueron a parar todos los pensamientos depresivos de esta tarde? Una jornada más que termina y se ahoga en la espuma de una cerveza para acompañar la cena, otra para el postre, otra porque sí, otra porque no y las demás porque ya estoy aquí. ¿Y ahora? ¿Escucho la misma canción una y otra vez mientras abundan los pajazos mentales o me decido a decirte par de cosas que, si bien no salen como en mi mente, puedo atribuir al alcohol? Hoy, particularmente, no soy un desastre. Al menos le fue peor al destinatario de los 3 disparos que acabo de escuchar mientras me pierdo en una melodía absurda. ¿Quién fue el desdichado? Mañana habrá tiempo para enterarme. ¿Y ahora? ¿Sigo observando cómo la lluvia moja mis pies mientras mi libido se seca o me conformo con saber que algún día seremos? Optaré por sumergirme en letras absurdas que dejen muy en evidencia mi necesidad de ti. Como ya te he dicho, algún día seremos. Ya habrá tiempo, incluso para que te aburras de tenerme encima.

octubre 11, 2012

EN PUNTO

A Cindy, gracias. 


Justo hoy había tomado la decisión de no escribir por un tiempo porque creí que, aparte de  él, no encontraría tema distinto. Y, de repente, aparece esta compañera de colegio -justo la que siempre ha estado pendiente de mis cuentos- a recordarme muchas cosas. Me habla de la profesora ojos claros y de su increíble capacidad de recordar a tantas estudiantes que pasaron por su aula. Estoy impresionada. Una estampida de gente que hay para recordar y aquí estoy yo, pensándole. Tanta gente relevante y aquí estoy yo, dándome mala vida por un ave de paso. Sorprendente. Estoy sumamente jodida. Tanto que hace un rato me descubrí escondida, comiendo azúcar para endulzarme un poco y olvidar el sabor de sus besos. Recordé más. Pero esta vez, pude sentir el fastidio de la tiza en mis manos y la ansiedad propia que a la una menos diez dejaba entrever que el mantel que usábamos por falda, estaba de más.